Análisis profesional de riesgos

El seguro de hogar cubre la casa. A quien vive en ella, no.

Es la confusión más extendida en protección personal, y se descubre siempre en el mismo momento: cuando alguien se cae de una escalera colocando una estantería y busca en su póliza una cobertura que no está ahí. El multirriesgo del hogar responde por continente, contenido y por los daños que usted cause a terceros. Las lesiones que sufre usted o su familia dentro de casa pertenecen a otro terreno.

Por qué la responsabilidad civil del hogar no sirve aquí

Conviene entenderlo bien porque es el origen del malentendido. La responsabilidad civil responde frente a terceros: el vecino al que se inunda el piso, la visita que resbala en su cocina, el peatón al que su maceta alcanza desde el balcón.

Ni usted ni quienes conviven con usted son terceros a estos efectos. Un accidente que solo le afecta a usted, o a su cónyuge, o a sus hijos, no genera responsabilidad frente a nadie: genera un daño propio. Y el daño propio a las personas no es materia del seguro de hogar.

La responsabilidad civil paga cuando usted causa un daño. No paga cuando lo sufre.

Qué instrumento corresponde a cada consecuencia

Aquí está lo que el asunto necesita: separar la pregunta general —«¿quién me cubre en casa?»— en las cuatro consecuencias posibles, porque cada una tiene su propio instrumento.

La asistencia sanitaria. La cubre el sistema público y, si existe, un seguro de salud. En un accidente doméstico su valor real está en el acceso rápido a traumatología, pruebas de imagen y rehabilitación, que es donde una demora alarga la recuperación.

La invalidez o el fallecimiento. Es lo que atiende un seguro de accidentes: paga un capital cuando el accidente deja secuelas permanentes o provoca la muerte. No paga por estar de baja ni por los gastos de la convalecencia.

La pérdida de ingresos. Aquí se separan dos situaciones. El asalariado tiene prestación pública por incapacidad temporal. El autónomo, en cambio, depende de su base de cotización y, si quiere sostener su nivel real de ingresos, del subsidio por baja laboral que haya contratado.

La protección de quien depende de usted. Si el accidente tiene el peor desenlace, lo que responde es un seguro de vida, con el capital dimensionado sobre las cargas reales de la familia.

Ninguno de los cuatro es el seguro de hogar. Y ninguno sustituye a los otros tres.

Accidentes: el detalle que decide

En un seguro de accidentes hay una distinción que cambia por completo su utilidad para lo que ocurre en casa: el ámbito de cobertura. Algunas modalidades cubren solo el accidente en el ámbito profesional o in itinere; otras cubren las veinticuatro horas, incluida la vida privada.

Una caída doméstica un domingo por la tarde solo entra en las segundas. Es una línea del condicionado y separa una póliza que sirve de una que no, precisamente en el escenario más probable.

Los perfiles donde el hueco duele más

El accidente doméstico no afecta igual a todo el mundo, y conviene saber quién está más expuesto.

El autónomo. Es el caso más claro. Una lesión que impide trabajar tres semanas corta los ingresos de forma inmediata mientras siguen la cuota, los gastos fijos y los compromisos con clientes. Y si el accidente ocurre en casa un fin de semana, no es accidente laboral: es un accidente común, con el tratamiento que corresponda a su situación de cotización.

Quien vive solo. Una fractura que en una casa con más gente es una molestia, viviendo solo se convierte en un problema de autonomía: desplazamientos, compra, higiene, tareas básicas. Ahí lo que resuelve no siempre es dinero, sino servicios de asistencia —ayuda a domicilio temporal, acompañamiento, transporte sanitario—, que algunas modalidades de salud o de hogar contemplan como garantía específica y que conviene comprobar antes de necesitarlas.

Las personas mayores. Es el grupo con más incidencia de caídas domésticas y también donde la recuperación es más lenta y la pérdida de autonomía más probable. Aquí la conversación se desplaza hacia la asistencia y los cuidados, que responden a una lógica distinta del capital por invalidez.

Lo que el hogar sí puede aportar, y casi nadie usa

Que el multirriesgo no cubra las lesiones no significa que sea irrelevante tras un accidente doméstico.

Muchas pólizas de hogar incluyen servicios de asistencia que se activan precisamente en estas situaciones: manitas, pequeñas reparaciones, y en algunas modalidades ayuda temporal tras una convalecencia o gastos de adaptación de la vivienda. Son garantías poco visibles que rara vez se reclaman por simple desconocimiento.

Y sí interviene la responsabilidad civil en un supuesto concreto: cuando el accidente lo sufre una visita. Una persona que se lesiona en su casa sí es un tercero, y ahí el límite contratado importa. También cuando hay empleada de hogar, aunque ese caso tiene además obligaciones propias en materia de alta y cotización que conviene verificar con la asesoría correspondiente.

Comprobación previa

Seis puntos para saber qué le cubre en casa

  • ¿Tiene seguro de accidentes? Y si lo tiene, ¿es de ámbito profesional o de veinticuatro horas?
  • ¿Cubre invalidez además de fallecimiento? Y en qué grados, porque no todas las modalidades incluyen los parciales.
  • Si es autónomo, ¿tiene cobertura de baja laboral? Con qué importe diario, desde qué día y durante cuánto tiempo.
  • ¿Qué asistencia incluye su seguro de hogar? Revise las garantías de servicios: es lo que más se desconoce y menos se reclama.
  • ¿Qué límite tiene su responsabilidad civil? Para el supuesto de que se lesione una visita o quien trabaje en su domicilio.
  • ¿Su seguro de salud cubre rehabilitación? Con cuántas sesiones anuales, que es donde se agota primero tras una fractura.
Punto de decisión

Seis semanas sin poder usar una mano

Es el escenario más probable de todos y el que mejor revela los huecos. No una tragedia: una fractura corriente que le deja seis semanas con movilidad reducida.

Responda tres cosas. Quién paga las pruebas y la rehabilitación. Qué ingresos entran si no puede trabajar. Y quién resuelve la vida cotidiana si vive solo. Si alguna de las tres respuestas es «no lo sé», ahí está el hueco, y no lo va a tapar el seguro de hogar.

Preguntas frecuentes

Si me caigo en casa, ¿me cubre el seguro de hogar?

Por regla general, no en cuanto a sus lesiones. El multirriesgo del hogar responde por continente, contenido y por los daños causados a terceros. Las lesiones que sufre usted o quienes conviven con usted requieren otros instrumentos: seguro de accidentes, salud, baja laboral si es autónomo y vida. Lo que sí puede aportar el hogar son servicios de asistencia, que conviene revisar.

¿Y si se lesiona una visita en mi casa?

Ese supuesto sí encaja en la responsabilidad civil de su póliza de hogar, porque la persona lesionada es un tercero. Conviene revisar el límite contratado, que en pólizas antiguas puede haber quedado por debajo de lo razonable.

¿Un seguro de accidentes cubre estar de baja?

No. Un seguro de accidentes paga un capital por invalidez permanente o fallecimiento derivados de un accidente. La pérdida de ingresos durante una baja temporal la atiende otro producto distinto, el subsidio por incapacidad temporal, y son coberturas que no se sustituyen entre sí.

Cuatro consecuencias, cuatro instrumentos

El accidente doméstico no está mal cubierto porque las aseguradoras lo excluyan. Está mal cubierto porque se busca en la póliza equivocada. Ordenar esta materia consiste en aceptar que la casa y las personas que viven en ella se protegen con contratos distintos, y en comprobar cuál de las cuatro consecuencias posibles queda hoy sin respuesta.

Determinada la cobertura que su situación exige, trabajar con más de 95 compañías amplía las posibilidades de comparar ámbitos, capitales, garantías de asistencia y precio entre entidades distintas, lo que permite buscar una solución adecuada y competitiva. No es un resultado garantizado: la aceptación y las condiciones dependen de la edad, del estado de salud declarado y de los criterios de suscripción de cada entidad.

La revisión de sus seguros no tiene coste y no implica obligación de contratar. Es un servicio que ofrecemos siempre de forma gratuita, también cuando la conclusión es que su estructura actual está bien planteada.

Mateo Molina · Molina López — Análisis y Optimización de Seguros

¿Cuál de las cuatro consecuencias tiene hoy sin cubrir?

Revisamos el ámbito de su seguro de accidentes, la rehabilitación de su póliza de salud, su cobertura de ingresos si es autónomo y las garantías de asistencia que ya paga en el hogar. Sin coste y sin obligación de contratar.

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